El cuento cambia si tú lo cuentas

Tipos de violencia contra niños y niñas

A continuación, vamos a exponer algunas tipologías de violencia de forma general. Debes tener presente que estos son solo algunos tipos de situaciones de violencia que existen. Si necesitas profundizar o recibir más información puedes dirigirte al SOIC para que podamos ayudarte.

Identificar situaciones de violencia no es sencillo, pero existen algunas señales que pueden indicarnos que el niño, niña o adolescente está viviendo una situación que puede afectar de forma negativa a su desarrollo y bienestar.

Hay que recordar que no es tarea de la ciudadanía constatar si existe o no situación de violencia (para eso existen profesionales especializados) pero si sospechas o eres conocedora de una situación donde una persona menor de edad pudiera estar siendo víctima de alguna forma de violencia, contarlo es el primer paso para ponerle solución.

Violencia psicológica/emocional

La violencia psicológica es toda aquella acción capaz de originar malestar emocional por afectar a las necesidades de niños, niñas y adolescentes.

Por ejemplo: insultar, amenazar, ignorar, aislar, aterrorizar, ridiculizar o menospreciar, entre otros.

Maltrato físico

Cualquier acción no accidental que provoque daño físico o enfermedad en la persona menor de edad o le coloque en grave riesgo de padecerlo.

Por ejemplo: castigos físicos, la amenaza física, golpes, patadas, pellizcos, quemaduras o heridas, entre otros.

Explotación

Consiste en el abuso cometido o amenaza de abuso en una situación de vulnerabilidad, de relación de fuerza desigual o de confianza por parte de una persona para obtener un beneficio propio. Por ejemplo: la explotación laboral, para realizar actividades delictivas, para la mendicidad, etc.

Una de sus formas también puede ser la explotación sexual, donde se produce un abuso sexual de una persona menor de edad a cambio de algo (ropa, dinero, protección, etc.) o bien la promesa de ese algo.

Violencia sexual

Contacto o interacción entre una persona menor de edad y una persona adulta en la que el niño, niña o adolescente es utilizado para la obtención de estimulación sexual por parte de la persona mayor de edad. El abuso sexual puede ser también llevado a cabo por personas menores de 18 años cuando son significativamente mayores que la víctima o están en una situación de poder o control sobre la misma.

Por ejemplo: tocamientos, penetraciones, exposición de órganos sexuales, seducción verbal explícita o enseñar y/o hablar sobre material pornográfico, entre otros.

Negligencia

Aquella situación en la que las necesidades físicas básicas del niño, niña o adolescente no son atendidas temporal o permanentemente por parte de las personas responsables de su cuidado.

Por ejemplo: falta de supervisión (deambula solo, permanece fuera del hogar a horas inadecuadas), mala cobertura de necesidades físicas (va inadecuadamente vestido para la época del año, falta de higiene, desnutrición, falta de asistencia médica en caso de necesidad), exposición a peligros en el hogar o no va a la escuela/instituto, entre otros.