Durante el primer trimestre de 2026, la Asociación Murciana de Apoyo a la Infancia Maltratada (AMAIM) ha recorrido diversos institutos de Murcia y Águilas con el objetivo de fomentar ‘entornos seguros y conscientes’ para adolescentes y jóvenes.

La entidad ha impartido talleres formativos al alumnado de 1º, 2º, 3º y 4º de ESO en los que se han abordado cuestiones como el buentrato como modelo de convivencia, la autoestima y el autoconocimiento, así como la educación sexual integral. La iniciativa busca ofrecer herramientas para que los y las jóvenes puedan construir relaciones más sanas y detectar dinámicas perjudiciales en su entorno.

Destacan los talleres ‘Me conozco, me quiero y me respeto‘, enmarcados en el programa PREVI y subvencionados por la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad, que se impartieron en los IES Ingeniero de la Cierva y Floridablanca de Murcia. Asimismo, en Águilas, el IES Alfonso Escámez acogió las sesiones de educación sexual integral y buentrato ‘Así estoy bien‘, financiadas por el Ayuntamiento de la localidad.

Uno de los ejes centrales de estas intervenciones ha sido la escucha. Según destaca AMAIM, su metodología se apoya en ‘lo vivencial y reflexivo y se desarrolla a través de dinámicas de grupo orientadas a fomentar el pensamiento crítico y el intercambio de opiniones.

A lo largo de las sesiones, la asociación ha constatado ‘la enorme necesidad que tienen los y las adolescentes de ser escuchados‘, de poder hablar ‘de sus cosas‘, plantear dudas sin juicios y aclarar conceptos esenciales para su vida cotidiana.

Desde AMAIM subrayan que la prevención de la violencia pasa, en primer lugar, por el trabajo personal y emocional. ‘El primer paso para prevenir cualquier forma de violencia es aprender a escucharse y valorarse’, señalan. En esta línea, la entidad insiste en que, si los y las adolescentes reconocen sus propias fortalezas, les resultará más sencillo establecer relaciones sanas con los demás.

La asociación asegura que el balance de estas intervenciones ha sido positivo y que, al terminar cada encuentro, el equipo sale de los centros con la sensación de haber ‘sembrado en tierra fértil‘. No obstante, recuerda también que el trabajo educativo necesita continuidad más allá de los talleres puntuales.

Nosotras plantamos esa semilla, pero el entorno es el que ayuda a brotar‘, destacan desde AMAIM, en referencia al papel que desempeñan los centros educativos y el profesorado. Por ello, la asociación anima a aprovechar las horas de tutoría para seguir profundizando en estos temas, reforzar lo aprendido y dar continuidad al trabajo realizado en las aulas.

Más información en: https://amaim.org